Buscar
  • MIW group México

La ley del fútbol

Por Victor Díaz Moctezuma


Empezaban los años noventas en la Ciudad de México, era un niño que lo único claro que tenía era la pasión por el futbol soccer, este deporte que me tomó de la mano y ha permanecido siempre en mi vida. Te reto a recordar, al igual que yo, esos momentos de jugar aquellas legendarias “coladeras”, sin importar que fueran con un par de piedras, suéteres o botellas que delimitaran las porterías, te sentías y jugabas como si fueras aquel ídolo que veías en la televisión. Los rivales y contrarios eran fáciles de identificar, mi padre, primos y vecinos eran los rivales continuos en esas épicas remontadas donde el final no lo marcaba un silbatazo del árbitro, sino el llamado de alguna madre a algún jugador, culminando en el típico “gol gana”, no importando el marcador del momento.

La ley del tiempo cumple su palabra, conforme fui creciendo el fútbol se empezó a transformar de un grato pasatiempo a una disciplina, vislumbrando la mayor de las ilusiones para cualquier apasionado de la pelota, convertirme en un prometedor jugador profesional. Me encantaría seguir esta historia platicando que lo logré, sin embargo, no fue así. Pero jamás olvidaré los viajes, las anécdotas, aquel olor a pasto recién cortado, los brincos de alegría, los abrazos llenos de llanto por las trágicas derrotas, las porras de tu gente querida, las naranjas al medio tiempo y hasta los regaños durante el regreso a casa, cortesía de mi padre convertido en entrenador, etcétera.


Y es que no puedo olvidarlo, porque una vez que opté por mi desarrollo académico, me doy cuenta que hay tantas analogías que pareciera que este juego es interminable.


Decidí escoger el camino de las leyes y convertirme en Abogado, especializándome en la materia laboral. Y es que en este mundo, especialmente en mi campo, puedo afirmar que existen algunos valores que han sido fundamentales en esta profesión, que si las trasladamos al mundo futbolero resulta en lo siguiente:

En el futbol empiezas desde las fuerzas básicas, ahí donde vas recorriendo todo tipo de campos de juego, unos empastados, otros de tierra, algunos más con lodo e incluso lleno de piedras, hasta que al fin tienes la oportunidad de poder jugar en un club, en el cual tienen un pasto más cuidado que a Dios padre.

En dicho camino vas adquiriendo “callo”, ya que es un camino competitivo y debes irte mostrando en diversas vitrinas, vas escuchando ofertas de diversos equipos hasta poder dar el gran salto a un Real Madrid, sueño de cualquier futbolista.

Ahora bien, si pensamos en términos del recorrido profesional de un abogado, generalmente empiezas en funciones que están enfocadas más en la operación, con el tiempo, siempre y cuando demuestres talento y aspiraciones de crecer, tienes oportunidades que te llevan a esa vitrina donde todos te ven, vas subiendo de posición y de repente te das cuenta que ahora tus funciones son más estratégicas, te va tan bien que después puedes elegir entre ir a una empresa global o a un despacho top ten. Cualquiera que sea tu decisión, ahí demostrarás todo lo aprendido y los valores sembrados por tu propia familia, entrenadores y compañeros, te verás en la necesidad de a veces jugar más en equipo y otras de forma individualista, te tocará ser el capitán del equipo, negociador dentro del vestidor y hasta tener a un tutor o mentor a quien seguir, ese que te enseñará nuevas formas de trabajo, así como en las famosas escuelas de futbol, estrategias de ataque, de contención y defensivas, por mencionar unos ejemplos.


Y como todo en la vida, cualquier paso en falso puede marcar tu carrera, desde un doping positivo en el mundo del balompié, hasta una falta ética en tu trabajo, misma que al tomar la decisión de hacerlo o no, puede llevarte al retiro de forma prematura, ya sea en la vida que forjaste como jugador o profesionista. Por eso siempre es recomendable aspirar a un nivel de Champions League, donde solo juegan los mejores del mundo y debes cumplir con los más altos estándares de desempeño.


Y es que podría seguir haciendo analogías, y estoy seguro que tu también podrías agregar algunas, pero mientras sigo este camino, mi pasión por el fútbol sigue creciendo por que a veces pareciera que la carrera de abogado, es delimitada por la ley del balón.

Víctor Díaz Moctezuma se ha desempeñado como abogado laboral en los equipos de los despachos más importantes de México, así como en compañías globales de alto impacto.

4 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo